La alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato, y miembros del Concejo municipal revisaron durante esta jornada la situación respecto a la versión N°62 del Festival Internacional de la Canción,  sincerando que existe  un panorama poco alentador para su realización.

En este sentido, la jefa comunal fue lapidaria al señalar que “estamos en noviembre y las condiciones sanitarias todavía impiden la realización de eventos masivos y sobre todo internacionales”.

“El país aún se encuentra en estado de excepción, sujeto a normas y a los estrictos protocolos establecidos por la autoridad sanitaria, la que, al igual que expertos, estiman que las restricciones se mantendrán para el próximo verano dado el desarrollo que muestra la pandemia por covid 19”,agregó.

Con estos antecedentes, Reginato se sinceró y explicó que se estaría configurando la causal de fuerza mayor considerada en el respectivo contrato de concesión, de ahí la insistencia de los canales concesionarios respecto de la imposibilidad de realizar la versión Nº 62 del Festival.

“Ante esta solicitud de suspensión realizada tanto por Canal 13 como por TVN, la municipalidad ha desarrollado fórmulas alternativas para que, de común acuerdo con los canales concesionarios, el Festival siga cumpliendo su importante rol de promotor de Viña del Mar como ciudad turística y también considere acciones promocionales para apoyar la reactivación del comercio y los servicios turísticos de la comuna”, puntualizó la autoridad comunal.

En dichas alternativas, la alcaldesa precisó que también se está solicitando la organización de un programa de televisión que tenga como protagonista a Viña del Mar durante el verano.

En este escenario, propuso invitar a los directores ejecutivos de Canal 13 y TVN -el próximo martes 10- para que expongan su opinión sobre la solución propuesta y los compromisos de apoyo que se programarán para apoyar al turismo, al comercio y a la generación de empleo de Viña del Mar, en el marco de la reactivación de la ciudad.

Finalmente, la alcaldesa señaló que  cualquier acuerdo definitivo para aplazar la próxima versión del Festival, deberá cumplir con todas las normas y formalidades. Y para mayor certeza jurídica de todas las partes, será sometido a la opinión de la Contraloría General de la República.