Como cada 2 de octubre, la OMS conmemora el Día Mundial del estómago y Chile constituye un punto de alerta en el mapa, ello considerando que el cáncer gástrico representa la tercera causa de muerte oncológica en ambos sexos en el mundo, alcanzando cifras abismantes de 723 mil muertes, un 8.8% del total de fallecimientos por esa enfermedad.

El Dr. Pablo Cortés, presidente de la Sociedad Chilena de Gastroenterología (SChGE), puntualiza que en Chile el cáncer gástrico es muy frecuente con una incidencia (nuevos diagnósticos cada año) de 23.3 por cada 100.000 hombres y 9.2 por cada 100.000 mujeres y una alta mortalidad de 9,4 por cada 100 mil habitantes, que lo sitúa como una de las primeras causas de muerte por cáncer en Chile. La enfermedad es poco frecuente en pacientes jóvenes. En hombres aumenta en forma importante su frecuencia a partir de los 50 años y en mujeres a partir de los 60 años. La mortalidad por esta causa no ha variado en los últimos 20 años, convirtiéndonos en un lamentable referente mundial y latinoamericano.

El Cáncer Gástrico es detectado en nuestro país, a pesar de múltiples esfuerzos, en etapa avanzada en más del 90% de las ocasiones, con una tasa de sobrevida inferior al 10% a los 5 años tras su diagnóstico. Esto significa que en Chile, cada año mueren 3 mil personas a causa del cáncer gástrico.

Detectar este cáncer en etapas precoces permite realizar tratamientos curativos. En algunos países se han implementado estrategias de tamizaje o chequeo poblacional, efectivas en encontrar este cáncer en etapa inicial, pero de alto costo por el alto volumen de procedimientos a realizar (serológicos, radiológicos, endoscópicos, histológicos, entre otros). El presidente de la SChGE enfatiza que en nuestra población esta estrategia es planteable en los grupos de mayor riesgo (como pacientes con antecedentes familiares), pero un desafío importante es utilizar cada endoscopía que se hace en cualquier persona, por la indicación que sea, como una oportunidad para detectar el cáncer en sus etapas más tempranas realizando una endoscopía de alta calidad.

Solo como referencia, en Japón menos de la mitad de los pacientes diagnosticados con cáncer gástrico fallecen por esta causa, siendo que lidera el ranking mundial de este diagnóstico. En cambio en Chile, aproximadamente el 90% de los pacientes diagnosticados fallece por este tumor. La Sociedad Chilena de Gastroenterología señala que la principal diferencia entre este abordaje como país, está dada por la precocidad del diagnóstico.

Desde el punto de vista de prevención del Cáncer Gástrico es importante siempre considerar que, aunque se trata de una enfermedad multifactorial, el principal factor causal es la infección crónica por Helicobacter pylori que es considerado un carcinógeno tipo 1. Esto implica una muy importante vía de prevención de este cáncer. Según el doctor Cortés, más del 60% de los chilenos adultos portan la bacteria y la mayor parte de ellos lo desconoce, ya que no presenta síntomas. “En países donde ha bajado la tasa de infección en la población general, concomitantemente ha disminuido la frecuencia de cáncer gástrico, además la detección y tratamiento del Helicobacter pylori en poblaciones de riesgo, ha demostrado una disminución en el desarrollo futuro del cáncer gástrico”, puntualiza. El vocero de la SChGE, concluye asegurando que: “La gran mayoría de los pacientes con la infección no desarrollarán un cáncer gástrico de tipo intestinal, pero los pacientes sin esta infección no lo desarrollan. Es por esto que tratar esta bacteria es una oportunidad única de prevención. Considerando por un lado el gran número de personas infectadas y la alta incidencia y mortalidad del cáncer gástrico, y por el otro el bajo número de personas infectadas que desarrollaran el cáncer gástrico y la dificultad en lograr su erradicación con un aumento en la resistencia a los antibióticos, la indicación del tratamiento debe ser discutida con el médico tratante”. En concordancia con los consensos internacionales, la posición de la Asociación Chilena de Endoscopía Digestiva (ACHED), filial de SChGE, es sugerir este tratamiento a todo paciente a quien se le detecte la infección en una endoscopia, considerando los altos números de incidencia y mortalidad de cáncer gástrico a nivel nacional.