Con la presencia de autoridades civiles y militares, sacerdotes, pastores y representantes de diversas Iglesias y Comunidades Cristianas se realizó el décimo sexto Te Deum Ecuménico en la Iglesia Catedral de Valparaíso con el que se dio comienzo oficial a las celebraciones Patrias de este año en Valparaíso.

El Te Deum Ecuménico que fue presidido por Mons. Pedro Ossandón Buljevic, Administrador Apostólico de la Diócesis de Valparaíso quien aprovechó la oportunidad para orar por las personas y familiares de los que fallecieron en el derrumbe en Cerro Bellavista.

Junto a ello la autoridad eclesiástica unió fuerzas  para pedir “la gracia de la lluvia tan imperiosamente necesaria para llevar el pan solidario a los hogares de todas las familias de nuestro querido Chile”, indicó en la oportunidad.

Participación ciudadana y lucha contra la desigualdad

En la homilía, Mons. Ossandón entregó su visión sobre el compromiso que deben adquirir nuestros representantes con la ciudadanía en general, al respecto, señaló “Hoy en Chile y en las ciudades de la Diócesis de Valparaíso, vemos con más claridad y decidimos con mayor eficacia cuando crece la participación ciudadana y nos esforzamos en renovar la nobleza del servicio público y de la importancia de la política comprometida con todos los ciudadanos”.

A ello agregó que “podremos observar con mayor lucidez y compromiso, la inequidad que produce desigualdades económicas, de trato y de oportunidades que tanto nos entristecen; la violencia del narcotráfico en nuestros barrios que nos asustan; el ambiente de crispación en el debate público y en los medios de comunicación que nos confunden; la pobreza que afecta dramáticamente a los ancianos; a los jóvenes que nos estudian ni trabajan; a los inmigrantes que sufren cada día; a los abusos y la corrupción que nos desaniman y a tantos problemas más que unidos debemos asumir. Ellos nos exigen unidad en la legítima diversidad y al servicio del bien de todos”.

Por último, en el Te Deum se hizo oración por la Patria, sus habitantes, autoridades; por la familia, el derecho a la vida y a la vida digna; por los pobres y necesitados; por los Pueblos Originarios; por los Inmigrantes, refugiados y sin hogar; por los cristianos perseguidos y la paz del mundo; por los niños y jóvenes.