Diversas organizaciones comunales de la Ciudad Jardín manifestaron hoy sus posturas acerca de los principales problemas que se viven en Viña, desde el arreglo de calles y veredas hasta los perjuicios que provoca el comercio ambulante en el centro, pasando también por iluminación pública y transporte.

El centro

Según lo informado por El Mercurio de Valparaíso, el primero en sacar la voz es Sergio Ostronol, presidente de la Junta de vecinos «Plan Viña», quien criticó el descuido que vive el centro de la ciudad, enfocándose en necesidades de peatones como, por ejemplo, arreglar las veredas del puente Villanelo, en problemas con las calles del sector Casino y en proyectos inconclusos como el de la avenida Valparaíso.

Pero su mayor preocupación es mejorar la gestión municipal: «para mí, lo más importante es la obra invisible, que es mejorar la gestión en la municipalidad de Viña del Mar. Recientemente, tuve que ir a las municipalidades de Vitacura y de Providencia, y me dio una envidia ver cómo una municipalidad puede administrarse bien y atender bien a sus ciudadanos, en términos de prestar un servicio de calidad. Lo que ocurre en la municipalidad ahora podría afectar a la inversión para la comuna, pero lo que más afecta es el ánimo de la gente, principalmente, de quienes trabajan en la municipalidad», puntualizó el dirigente.

Achupallas y Santa Julia

Ermelinda Cisternas, presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Achupallas-Santa Julia, expuso que la principal problemática del sector tiene que ver con la falta de luminarias de calidad y el transporte público.

«Tenemos muchas cosas al pendiente. Esperamos que se pongan los semáforos que faltan, faltan paraderos para los sectores, y toda esa infraestructura. En Santa Julia, aunque se cambiaron, aún falta. El tema de las tomas también es un problema, aunque eso es a nivel de gobierno. En cuanto al transporte público, es vergonzoso, hemos estado 12 años batallando…y no ha pasado nada…la gente cuelga de las micros, son muy pocas, y nadie nos pone oído», enfatizó.

Forestal

Claudia Espinoza, presidenta de la Unco de Forestal, está decepcionada de la gestión municipal: «mandamos un comunicado de que nos vamos a restar de esto, sobre lo que está pasando en la municipalidad, porque nos sentimos bien humillados, porque somos un cerro olvidado, no somos prioridad de nada (…). La conversación está gastada, llegamos al nivel de que sabemos que, aunque vayamos a reuniones, no vamos a conseguir nada para nuestra comunidad», por ello, tienen que presionar más arriba para que la municipalidad se acuerde de que los cerros también son importantes.

Para Espinoza, lo más importante es arreglar las calles como Simón Bolivar, Santa María hasta Las Torres en Forestal Alto y los muros de contención, porque «se viene el invierno, especialmente, en el tranque, en el polideportivo, tenemos muchos eucaliptos y no tenemos ni siquiera una vereda peatonal», la iluminación de las plazas y, por último, la seguridad.

Gómez Carreño 

Para el dirigente vecinal, Juan Guerrero, todo está bien, ya que el sector ha avanzado en temas de infraestructura, conectividad y proyectos a largo plazo, aún espera que se termine la segunda etapa de un proyecto que incluye la primera cancha de pasto sintético de Viña y la integración del SAPU del sector al Cesfam para atender las 24 horas del día y no por un período corto. También espera que se logren cambiar las luminarias a led y la creación de un parque a largo plazo.

Reñaca 

La dirigenta comunal, Viviana Collado, sostuvo que la crisis que vive la municipalidad les afecta, porque «esta es una comuna aparentemente rica pero no lo es tanto si tiene 30% de calles de tierra. Para nosotros, es fundamental que, a la brevedad, se aclare esta situación, porque, además, mantiene un status que (es) súper complejo de trabajar». 

Collado señala que la problemática de la ciudad es la conectividad, ya que se está autorizando la construcción de edificios nuevos que «pasan por las mismas calles colapsadas», falta de cortafuegos en el sector de Los Pinos, mantención de pavimentación y luminarias y, a pesar de que se construirá un puente, puede que no sea suficiente, enfatizando, por último, que las empresas constructoras lanzan escombros a las quebradas y nadie hace nada.