Todos los días, Luis Ramírez Olivares conduce su camioneta para abastecer el negocio de abarrotes que atiende desde hace casi 50 años junto a su señora en la céntrica calle Constitución de Illapel.  Este acto, insignificante para el común de las personas, representa una hazaña para el illapelino, quien acaba de cumplir 100 años. Don Luis luce orgulloso su licencia de conducir, vigente hasta el año 2022, fecha en que tendría 104 años. “Aprendí a conducir en un Ford del año ‘31”, recuerda.

Ramírez nació el 20 de junio de 1918 en los terrenos de la Hacienda Illapel, en el seno de una familia de 10 hermanos. Durante cuatro décadas se desempeñó como profesor de la extinta escuela de Artesanos de Illapel, que luego derivó en escuela Industrial, y finalmente en el instituto Politécnico de la comuna.

En su larga vida, también ha oficiado de maestro carpintero, agricultor y comerciante para mantener a la familia compuesta por cuatro hijos que formó junto a su esposa Victoria Collao (87), con quien lleva casado 68 años. Además ha sido bombero, rotario y miembro del club de huasos de Illapel.

“Siempre he trabajado en forma silenciosa por Illapel, en distintos proyectos y obras de la comuna he participado. Les doy las gracias a todos por acordarse de mí, no es fácil cumplir 100 años pero hemos llegado”, manifestó emocionado Luis Ramírez.

“Él es una persona muy destacada y ejemplar para nosotros. Quisimos venir en nombre de la municipalidad, de tantos amigos y personas que lo recuerdan, a entregarle un saludo afectuoso a él y su familia, porque nos llena de orgullo que cumpla 100 años”, manifestó el alcalde de Illapel, Denis Cortés Vargas, quien llegó a saludar al longevo vecino, con torta incluida. El jefe comunal, quien fuera alumno de Luis Ramírez en el liceo politécnico, lo definió como “un profesor que tenía un muy buen trato”.

María Teresa Ramírez, hija de don Luis, señaló que su padre “se mantiene activo y vigente hace como 50 años atrás. Él quiere hacer todo por sí solo. Nosotros nos preocupamos de que le pueda suceder algo (…) Yo lo cuido pero él todavía se siente joven, tiene muchos años más para cumplir”. Como anécdota recuerda que don Luis, todos los 18 de septiembre toma una escalera y se sube al techo a instalar la bandera chilena.

Para muchas personas el cumpleaños número 100 de don Luis fue una sorpresa. “Él hace una vida completamente normal, atiende su negocio, lo abastece, atiende su parcela, no tiene ningún tratamiento médico, es una persona muy tranquila. Yo le echaba 80 años, pero me equivoqué”, reconoció Denis Cortés.

Pero, ¿cuál es el secreto para llegar a los 100 años de esa manera? “Él creció en una casa rodeada de uvas negras y, para mí, ese es el secreto de la juventud, las uvas negras con las que se alimentó muchos años de su vida”, confidenció María Teresa, hija del centenario vecino de Illapel.