Inglaterra derrotó a Túnez por 2-1 con el tiempo reglamentario cumplido y gracias a un cabezazo de su capitán y figura, Harry Kane, en un partido que se disputó en Volgogrado, válido por el Grupo G de la Copa del Mundo Rusia 2018.

El propio Kane también fue responsable de la apertura del marcador, a los 11 minutos del primer tiempo, mientras que Ferjani Sassi, de penal, a los 35 de la misma etapa, marcó el empate parcial para los tunecinos.

Pese a que los ingleses dominaron gran parte del encuentro, los ataques carecieron de toda profundidad y efectividad. De hecho, los dos goles anotados por los británicos vinieron luego de una pelota parada.

Con esta victoria, los europeos cortaron una racha adversa de ocho años sin victorias en Mundiales, tras vencer a Eslovenia 1-0 el 23 de junio en Sudáfrica 2010.

El domingo 24, Inglaterra enfrentará a Panamá a las 8:00 horas; y Túnez hará lo propio, el sábado 23, a las 8:00 horas, cuando enfrente a Bélgica.