Señor Director:

Las víctimas de Fernando Karadima, en su declaración pública emitida en El Vaticano, manifestaron que dentro de los temas abordados junto al Papa Francisco estuvo «el ejercicio patológico e ilimitado del poder» por parte de religiosos de la Iglesia Católica. Nada más real y más sintomático de lo que pasa en nuestra sociedad.
El abuso de poder por parte de religiosos no solo se refleja en los casos de abuso sexual, sino también en los diversos abusos por parte de las congregaciones católicas, de los cuales el área de la educación no está exento. Cuando dentro de colegios católicos el hecho de luchar contra el abuso tiene como respuesta coartar la libertad de expresión y aplicar sanciones ilegítimas, no solo se está siendo injusto, sino que se está abusando. Los padres y apoderados que hemos pasado por esto tenemos el legítimo derecho a sentir que también fuimos abusados por religiosos y religiosas.
Bueno sería que las altas esferas de las congregaciones católicas en Chile se contagiaran de las acciones que está llevando a cabo el Papa, de forma tal que la epidemia del abuso del poder sea eliminada definitivamente de la Iglesia Católica.
Daniel Morales Riquelme
Ex-Apoderado Colegio SSCC Monjas Francesas Viña del Mar