Tras la cita con sacerdotes, religiosos y seminaristas de Chile, el Papa Francisco sostuvo una reunión con los obispos del país, a quienes realizó un llamado a seguir el camino de Cristo y alejarse del clericalismo.

En concreto, el Sumo Pontífice indicó que «nuestra paternidad no es paternalismo ni abuso de autoridad. Estén cerca de sus curas, al estilo de San José, con una paternidad que ayude a crecer y a desarrollar los carismas».

Y continuó su análisis diciendo que «uno de los problemas que enfrenta nuestra sociedad hoy es el sentimiento de orfandad, que no pertenecemos a nadie».

Este sentimiento, a juicio de Su Santidad, se puede aplicar «a nuestro clero, entonces creemos que no pertenecemos a nadie, nos olvidamos que somos parte del santo pueblo de Dios, y la iglesia nunca será de elite».

Además, aseguró que «no podemos sostener nuestra vida sin esta conciencia de ser pueblo. Olvidarnos de esto acarrea varios riesgos o deformaciones en nuestra propia vivencia personal que la iglesia nos ha confiado».

Por último, dijo que «la falta de conciencia de pertenecer al pueblo de Dios nos puede llevar a la tentación que más daño nos hace: el clericalismo, que resulta una caricatura de la vocación recibida».