El Gobierno dio “urgencia simple” a la tramitación del proyecto de ley de identidad de género, luego que el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Mivilh) acusara un “retraso inexcusable” y anunciara movilizaciones para revertir el estancamiento de la iniciativa legal que desde el 8 de noviembre pasado no ha presentado ningún avance en la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara.

La urgencia había sido solicitada la semana anterior por el Movilh en conferencia de prensa con la joven Carla Aranda González, lo que motivó a la presidenta Bachelet a llamar a defender los derechos de las personas trans, así como en cita con la vocera de Gobierno, Paula Narváez.

Sin embargo, y pese a que a la agilidad en la tramitación es un compromiso del Estado ante la Comisión Interamericana  de Derechos Humanos (CIDH), esta semana la Cámara no puso en tabla la tramitación, lo que llevó el lunes pasado al Movillh a anunciar movilizaciones y a intensificar sus contactos con el Ejecutivo, en particular con representantes de los ministerios Secretaría General de la Presidencia y de Gobierno.

Rolando Jiménez, dirigente del Movilh, indicó que “finalmente el Ejecutivo dio urgencia simple a la ley. Lo esperable es que ello efectivamente se traduzca en la rápida discusión de la norma y en su aprobación antes de que termine el gobierno de Bachelet. Si ello no ocurre, lo cual bien se sabrá la próxima semana, lo exigible es dar suma urgencia o discusión inmediata a la norma”.