El senador Manuel José Ossandón no tomó bien las declaraciones de personeros de Renovación Nacional que pidieron replantear las candidaturas a parlamentarios cercanos a él y que podrían ser bajadas por apoyarlo en su desafío presidencial de participar en primarias, junto a Sebastián Piñera y Felipe Kast. “Esto se llama matonaje político. El matonaje es un acoso, es una presión indebida sobre los candidatos para que se amedrenten y así no puedan dar opiniones libremente y ejercer el apoyo que hoy me están entregando”.

“Estas amenazas tienen nombres y apellidos y es para los candidatos que quieren una plaza y me apoyan, que en este caso son mi hermana (Ximena Ossandón) y Macarena Donoso. No lo acepto: si quieren amenazar en serio, que me lo digan a mí directamente. Y sobre eso les digo que no manden recados por los diarios, que mi teléfono siempre está abierto. Es una estrategia que busca doblegar mi candidatura, pero que no lo va a conseguir. Es una conducta impresentable con dos mujeres entregadas al partido y que cometen el pecado de apoyarme. Es una vergüenza”, manifestó.

Ossandón aseguró que “RN cayó muy bajo. Aparte de apoyar a un candidato cuestionado, que en la interna siempre han despreciado porque yo estuve adentro de las reuniones que se hacían, ahora llegó la moda de hostigar a la gente que está conmigo. Le quiero decir a los militantes del partido que abran los ojos y que denuncien que hay una dictadura velada en RN. Capaz que estén muy nerviosos por la presidencial del 2 de julio, pero yo les diría que estén tranquilos, porque según ellos va a ganar mirando para atrás y por tanto yo no tengo ninguna opción. Entonces de verdad no sé a qué vienen esas amenazas”

Por ultimo, Ossandón insistió que “cada día se suman más y más voluntarios a una candidatura como la mía que está muy cerca de dar una sorpresa histórica. Más que perjudicarme, lo que ocurrió en Tolerancia Cero ha hecho que la gente que me apoya fidelice más su respaldo, porque entienden que fue un error puntual y no un tema de fondo. En la calle tengo un apoyo impresionante, y lo que más me dicen es que “mejor es meter las patas y no las manos” y eso me deja tranquilo con miras al desafío de las primarias, porque sé que enfrento a un ex presidente ultra cuestionado en materias de probidad”.