De espíritu inquieto, Sara Lara Schiappacasse participa en todas las competencias deportivas que se le presentan. Sin embargo, esta viñamarina de 17 años jamás había disputado alguna prueba en Valparaíso, razón que la motivó a inscribirse en la patrimonial corrida Mil Peldaños que se realizó el domingo bajo la organización del INJUV con un circuito que abarcó los cerros Cordillera, Alegre y Concepción. Y pese a que se trató de un desafío complejo, pudo subirse al podio de las ganadoras en la serie para personas en situación de discapacidad.

Sarita, como la conocen sus familiares y amigos, es una persona ciega que aprovecha cualquier instancia para hacer deporte. Hace algunas semanas participó en una competencia de escalada en Concón y luego se trasladó a Juan Fernández para practicar buceo. Como si fuera poco, este lunes viajó a Brasil para formar parte de un cross country internacional para deportistas paralímpicos.

“Competiré en una modalidad de esquí, pero en lugar de montaña es en terreno plano, en un centro artificial de nieve”, cuenta Sarita sobre su próxima aventura, agregando sobre la corrida Mil Peldaños, en la que estuvo acompañada por ayudante Marcos Ramírez Celedón, que “era complejo y un gran desafío porque no quería lesionarme ni caerme, nuestra meta era no llegar en los últimos lugares”.

Sobre su profundo amor por el deporte, Lara confiesa que ha canalizado sus inquietudes a través de la Fundación Andes Mágico que busca que las personas en situación de discapacidad practiquen deportes extremos. “Hago bastante deporte y ahora en Brasil estaré en un cross country bien competitivo. Siento que falta mucho en la tarea de difundir y apoyar el deporte que realizan personas en situación de discapacidad, porque no todas las personas tenemos los recursos suficientes para entrenar todo lo que quisiéramos, pese a que tenemos las capacidades y las ganas para hacerlo”, relata.

Es por todo esto que el caso de Sarita llamó la atención del Seremi de Desarrollo Social de Valparaíso, Abel Gallardo, quien destacó el esfuerzo de la deportista y llamó a apoyar este tipo de competencias inclusivas como la realizada en Valparaíso. “Se valora que Sara conviva con su situación de discapacidad visual y tenga la capacidad para ser una gran deportista. Está viajando a Brasil a representar a la Región de Valparaíso y al país, por lo que es un ejemplo digno de imitar”, apuntó.

Gallardo agregó que si bien la deportista “ha tenido el apoyo incondicional de su familia”, también es importante que otros actores, del ámbito privado fundamentalmente, puedan prestarle algún tipo de colaboración para que “esta capacidad que ella tiene para hacer deportes se convierta en triunfos personales y colectivos”.

Por último, su ayudante en la corrida, Marcos Ramírez, comenta que llegó a colaborar con ella luego que se lo pidiera su madre, una colega de su trabajo. “En Viña hemos competido bastante y en Valparaíso fue la primera vez, pero estamos entrenando para seguir participando y ya nos proyectamos para eso. Ella pone harta fuerza y ganas de hacer las cosas”, concluye.