La situación ambiental de especies silvestres se analiza en charlas abiertas al público.

100_2505La visión nocturna de las aves y el canto sexual de las ranas, fueron los temas con que se inauguró el aniversario del Museo de Historia Natural de Valparaíso, cuya celebración se extenderá hasta fines de octubre en el Palacio Lyon, Condell 1546. En atención a la curiosidad del público, las charlas tienen participación de la Sociedad de Etología, disciplina que investiga el comportamiento de los animales, donde los instintos se combinan con un grado de inteligencia y sensibilidad. Por ejemplo, el estudio de las ranas verificó la conducta altamente promiscua de los machos en la función sexual.

El reconocimiento de aves y reptiles en territorios silvestres se explica al público por intermedio del Servicio Agrícola Ganadero, en coincidencia con actividades del programa “Explora” de Conicyt que también concurre al Museo de Valparaíso. Además, en una instancia de defensa ecológica, el miércoles 16 se presentarán evidencias del comercio de especies en peligro de extinción. Las vitrinas exhiben pieles incautadas al contrabando y algunos instrumentos folclóricos, como el charango, de origen igualmente ilícito.

En otra señal de alerta, el martes 22 se realizará un taller de análisis sobre la situación del cóndor andino, especie de amplia distribución en el continente americano. Por su parte, en calidad de distinguidos miembros del ambiente marino, los pingüinos de Cachagua estarán visibles en la pantalla audiovisual del Museo. En una mirada histórica, el miércoles 16 se presentará “La caza de ballenas desde Valparaíso en el siglo XIX”, cuando se utilizaban veleros y métodos de captura al estilo de “Moby Dick”.

Reliquia nortina

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Hace 6 mil años la cultura Chinchorro creó una técnica de momificación diferente y anterior al culto de los faraones egipcios. La pieza del Museo porteño se exhibirá a fines de octubre.

La exhibición estelar del ciclo de octubre, bajo cuidado especial, será la figura momificada de un niño de la cultura Chinchorro, extinguida mucho antes de la conquista hispánica de Sudamérica.

El estudio moderno de estos aborígenes que habitaron el desierto de Atacama y el litoral vecino hace más de 6 mil años, descubrió que habían elaborado una técnica de preservación de sus muertos diferente y anterior a la momificación egipcia.

Aparte de revisar “Chinchorro” en Internet, el dato más interesante es que la momia perteneciente al Museo de Valparaíso desde 1915, gracias a una donación de don Jorge Montt, entre marzo y junio 2013 ocupó un lugar destacado en la exposición internacional del Museo de Naturaleza y Ciencia de Tokio. En esa oportunidad, según el informe del Dr. Mario Castro, antropólogo que colaboró en dicha presentación, la tecnología disponible en Japón permitió conocer antecedentes biológicos de la pequeña momia nortina.

El viaje transoceánico de la reliquia, ida y vuelta, a cargo del Museo de Tokio y la Dirección de Bibliotecas y Museos de Chile, se mostrará en paneles gráficos del museo porteño, desde el 24 de octubre, señalando así la apertura de una investigación internacional sobre esta cultura precolombina. Vale destacar que, a diferencia del culto a los faraones egipcios, los aborígenes Chinchorro honraban la memoria de sus seres queridos, sin distinciones. Parece ser un testimonio rescatable.

Patrimonio vigente

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Hasta el 24 de octubre los niños pueden proponer un nombre para la leona africana, instalada en el ingreso al Palacio Lyon. Benjamín Salinas demuestra su interés en el concurso que ofrece tres premios de participación.

El Museo que hoy festeja su aniversario fue creado en octubre de 1878 por el profesor Eduardo de la Barra en el Liceo de Valparaíso que después tomó su nombre. Sin embargo, luego de haber ganado prestigio científico, el Museo sufrió los impactos del terremoto de 1906 que provocaron diversos traslados y una limitación de su labor. A pesar de aquella inestabilidad, recuperó proyección cultural cuando funcionó en una antigua casa de Playa Ancha, dirigido por John Juger Silver, botánico.

Finalmente, en 1988 el Museo logró fijar su sede en el Palacio Lyon de Valparaíso, Monumento Histórico, mediante un acuerdo con la Municipalidad a la cual el Ministerio de Bienes Nacionales le traspasó la propiedad del edificio para fines culturales. Dicho convenio se renovó por 30 años en mayo del 2002, en respuesta a la demanda de los usuarios del Museo y en atención al compromiso de la Dirección Nacional de Bibliotecas y Museos, DIBAM, para concretar un proyecto de refuerzo y modernización del establecimiento. En la misma orientación adhirió el gobierno regional. El terremoto del 2010 sólo causó daños menores en el Palacio Lyon, pero sirvió seguramente como factor adicional de la propuesta anunciada.

Proyecto en desarrollo

Loredana Rosso, directora del Museo desde septiembre, confirma que el plan de inversiones se encuentra en tercer año de cumplimiento. Por ejemplo, se completó la rehabilitación del edificio anexo al Palacio Lyon, con 4 pisos, donde funcionan las oficinas, la biblioteca con 38.885 publicaciones, los laboratorios y la conservación técnica de 26.954 muestras de Ciencias Naturales y Antropología, debidamente clasificadas. El nuevo estudio que analizará la momia Chinchorro, conservada desde su recepción en 1915, demuestra el valor científico de estas colecciones.

La modernización del Museo se aprecia desde el ingreso, pero aún falta ampliar las salas educativas. La directora explica que esta última etapa, sin duda de mayor interés público, será asumida en el primer semestre 2014 mediante un aporte de $ 1.800 millones asignado en el Programa Chile Bicentario. El diseño museográfico contempla la presentación didáctica de seis ecosistemas terrestres y marítimos de la zona central, incluyendo así La Campana de Olmué y las islas oceánicas.

Por ahora, el programa de octubre (www.mhn.cl) es una justa celebración de 135 singladuras anuales que registra el Museo de Historia Natural en la bitácora de la ciudad puerto.